VISIÓN UNIVERSAL
La
economía china divide opiniones, por lo general en pares: optimistas
contra pesimistas, apologistas contra alarmistas, toros contra osos .1
Pero, para entender a la economía
china es mejor pensar en grupos de tres. Por ejemplo, en tres formas de
crecimiento: de suministro, de demanda y de crédito.
De hecho, el crecimiento que en realidad preocupa a los pesimistas en la nación del Lejano Oriente, es el del crédito.
Richard Werner, de la Universidad de Southampton, en el Reino Unido, señala que el crédito en China puede dividirse también en tres, de acuerdo a cómo se utilice.
Existe el que rinde frutos, es decir, el que se usa en capital o infraestructura, lo que incentiva la capacidad productiva de la economía, pues impacta positivamente en la demanda y en el suministro, lo que a su vez significa crecimiento económico sin más inflación.
Otra porción del crédito es destinada al consumo o a malos proyectos que no aportan nada a la capacidad productiva, pero sí a la demanda, lo que provoca una mayor inflación.
La baja inflación en China sugiere que la mayor parte del crédito pertenece a un tercer tipo: el especulativo, aquel destinado a activos reales o financieros. Esta clase de crédito aporta poco a la economía, pero tampoco resta mucho a su crecimiento.
De hecho, el crecimiento que en realidad preocupa a los pesimistas en la nación del Lejano Oriente, es el del crédito.
Richard Werner, de la Universidad de Southampton, en el Reino Unido, señala que el crédito en China puede dividirse también en tres, de acuerdo a cómo se utilice.
Existe el que rinde frutos, es decir, el que se usa en capital o infraestructura, lo que incentiva la capacidad productiva de la economía, pues impacta positivamente en la demanda y en el suministro, lo que a su vez significa crecimiento económico sin más inflación.
Otra porción del crédito es destinada al consumo o a malos proyectos que no aportan nada a la capacidad productiva, pero sí a la demanda, lo que provoca una mayor inflación.
La baja inflación en China sugiere que la mayor parte del crédito pertenece a un tercer tipo: el especulativo, aquel destinado a activos reales o financieros. Esta clase de crédito aporta poco a la economía, pero tampoco resta mucho a su crecimiento.
Lo anterior se relaciona con un
cambio histórico en la producción
china, en donde el año pasado el sector de mayoreo-menudeo presentó un
crecimiento de dos dígitos, por lo que al sector servicios en aquel
país se le conoce ahora como el “sector terciario” (la agricultura y la
industria son el primario y secundario, respectivamente).

Precisamente esa desdeñada tercera pieza de la economía china será la que dé la razón a los optimistas este año.
The Economist. Enero 25, 2014. Páginas 59-61
___
1En
el argot
financiero, el toro representa el optimismo, crecimiento y prosperidad
de un
mercado, mientras que el oso es su opuesto exacto.