Hace unos días falleció el actor Robin Williams. La mayoría de la gente lo recordamos con alegría por su legado en películas como La sociedad de los poetas muertos, Patch Adams o Jumanji. Pero hay también otro tipo de herencias…
En
general a nadie le gusta pensar en la muerte o hablar de la muerte. Y
menos de su propia
muerte. Sabemos que nos vamos a ir un día de este
mundo. Pero no tenemos idea de cuándo va a ser ni de cómo. No hay
escape. Todos, absolutamente todos, tendremos que despedirnos un día de
nuestros seres más queridos. Vamos a desaparecer.
Sin embargo, una forma de permanecer o
de ser bien recordados es redactar un testamento donde de forma clara
expresemos nuestra voluntad para que una o varias personas determinadas
(principalmente esposa/o e hijos/as) adquieran, cuando ya no estemos,
el
derecho a la propiedad de lo que ahorramos o construimos a lo largo de
nuestra
vida.
De
acuerdo a la Real Academia Española de la Lengua, el testamento es la
"Declaración que de su última voluntad hace alguien, disponiendo de
bienes y de asuntos que le atañen para después de su muerte”.
Por
eso es recomendable que todos tengamos claro quiénes van a ser nuestros
herederos, así como en qué forma/porcentajes deseamos donarles nuestros
bienes. Dejar todo perfectamente claro en un documento redactado ante
Notario.

Hacer un testamento no es firmar una sentencia de muerte propia. Es, más bien, una forma de dar tranquilidad a nuestra familia al hacer predecible lo que ocurrirá con nuestros bienes una vez que se haya acabado nuestra vida, que pudiera ser muchos años después de que redactamos este documento. Por eso es indispensable pensar con tiempo qué le vamos a dejar a quién. También designar a una persona de nuestra absoluta confianza como albacea, es decir, quien se hará cargo de que se cumpla lo que hayamos establecido en nuestro testamento.
Una vez firmado el documento, el Notario lo lleva al Archivo General de Notarías o al Registro Púbico de la Propiedad y realiza el aviso del testamento para su integración a las bases de datos del Sistema Nacional del Registro de Avisos de Testamento. Así de fácil.
De esta forma aligeraremos un poco el trance de nuestras familias ante un acontecimiento tan doloroso, ya que la claridad de nuestra voluntad abonará en beneficio de la tranquilidad de los que más queremos.
En nuestro país septiembre es el mes del testamento (en el artículo inicial de esta pieza podrás obtener información al respecto). ¡Aprovecha la ocasión y déjale a tu familia tranquilidad!
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* Joaquín Peón Escalante es licenciado en Relaciones Industriales por la Universidad Iberoamericana y maestro en Desarrollo Humano por la misma institución. Creador del Premio Nacional de Calidad de México y miembro del Board of Directors del American Productivity and Quality Center (APQC). Escritor y académico en Universidades como la Ibero, el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) y el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas (IPADE).