Para
muchas familias y empresas es cada vez más fácil contratar un crédito
automotriz, ya sea por parte de la banca comercial, las propias
armadoras o incluso firmas de arrendamiento que han aprovechado un
entorno de tasas de interés bajas que no se veía en muchos años y que
este año propiciarán que ese tipo de financiamientos crezca 12 por
ciento a decir de las más recientes estimaciones de la Asociación
Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).
Los planes de crédito
actuales se amoldan a las necesidades de diversos clientes con
enganches mínimos que pueden ser del 20% del valor del vehículo, por lo
que se financia el 80% restante, generalmente con una tasa fija en
pesos, y las mensualidades pueden ir desde 12 y hasta 60 meses.
Con esto, aunque hablamos de plazos que pueden alcanzar varios
años, el cliente siempre tiene la certeza de cuánto va a pagar cada mes.
Incluso
en ese tipo de contratos a tasa fija generalmente se pueden
realizar pagos anticipados a capital, sin ningún tipo de penalización,
con lo cual se amortiza la deuda más rápido y la banca está en
condiciones de ofrecer más crédito.
La
recomendación es que compares las tasas de interés que cobran varias
entidades pero sobre todo la cantidad final a pagar; eso es muy
importante porque el costo del auto puede dar un salto grande si
consideras intereses, comisiones e incluso anualidades que serán
obligatorias mientras dure el financiamiento.
La banca además ha ido más allá del simple crédito para comprar un
automóvil al incorporar otros beneficios como son un seguro de vida, de
desempleo o por la pérdida de la propia unidad, los cuales se pueden
agregar al plan de pagos, lo que significa seguridad, por donde quiera
que se le vea.
La mayor parte de las ofertas de crédito se concentran en la adquisición de automóviles nuevos, pero también hay entidades que ofrecen financiamiento para vehículos seminuevos o usados, generalmente cuando se adquieren en una agencia automotriz, pero también los bancos conceden ahora créditos para vehículos comprados a particulares.
Un producto que comienza a tener mayor aceptación en nuestro mercado es el arrendamiento de vehículos, lo que tiene beneficios fiscales, pero también nos permite que una vez concluido el contrato se pueda renovar, y con ello tener de nuevo un automóvil del año.

Existe además en nuestro mercado la figura del autofinanciamiento el cual va dirigido a personas que ven en la compra de un automóvil una forma de ahorro, lo que funciona bien entre jóvenes o personas que quieren endeudarse de forma moderada.
Finalmente, ten presente que el crédito automotriz y otros préstamos que hayas contratado con antelación jamás deben rebasar en su conjunto el 30 por ciento de tus ingresos, y como todo bien durable la inversión debe ser acorde a tu ritmo de vida e incluso es conveniente ponderar los riesgos a los que estás expuesto en función del tipo de vehículo que conduces.
Acude al banco de tu preferencia, pregunta por las características del crédito automotriz que ofrece, analiza diversas opciones y ¡estrena un auto en cuanto puedas!
* Rogelio Varela es autor de la columna Corporativo, del periódico El Financiero; es comentarista en Imagen Informativa y en Canal 40.