(Is college an investment or consumption?)
Las
graduaciones de los estudiantes de Preparatoria en Estados Unidos se
acercan y las familias deberán considerar el paradigma del costo
universitario: aunque algunos estudiantes obtienen buenos resultados de
la experiencia de asistir a una institución de educación superior, para
otros los costos superan a los beneficios.
La vida universitaria en EU está repleta de costos sin relación con la educación que elevan la carga de las colegiaturas, lo cual abruma a las familias de clase media del país. La universidad se está convirtiendo en un templo de lujos, más que en uno de aprendizaje.
Bill Conerly1 lo resume así: hay gastos para adquirir bienes de consumo (películas, vestidos de fiesta, etc.) y bienes de inversión (maquinaria industrial, oficinas, etc.). Pedir un préstamo para obtener un bien de consumo no parece ser una decisión inteligente.
En vista de que los estudiantes y sus familias arrastran deudas estudiantiles que ascienden a casi 1.2 trillones de dólares, deben analizarse los verdaderos costos y beneficios de asistir a la universidad, lo que significa evaluar de manera crítica los gastos no relacionados con temas académicos, los cuales incrementan el precio de las colegiaturas muy por arriba del crecimiento económico familiar.
Para leer el artículo completo consulta:
www.forbes.com.mx.
Abril 24, 2015. Por Carrie Sheffield.
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1William
B. Conerly es colaborador de la revista Forbes y
director de Conerly Consulting, firma de consultoría financiera.

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Nota de los editores: en nuestro país, la existencia de
universidades públicas de gran prestigio, incluso internacional,
constituye un apoyo importante para las familias mexicanas.
En
este caso, así como en el de las escuelas privadas de educación
superior (las cuales otorgan becas a alumnos académicamente
distinguidos), asistir a cualquiera de dichas instituciones es sin duda
alguna una inversión redituable, puesto que ofrecen a sus egresados una
posibilidad más tangible de desarrollarse profesionalmente en el
mercado laboral en mejores condiciones que el grueso de la población
que desafortunadamente no accede a ellas.
En México por
tanto, ingresar a una universidad, más allá del costo financiero que
puede implicar y que cada familia debe analizar y afrontar, es sin duda
una buena inversión.
Es importante mencionar además, que
existen otras alternativas para financiar los estudios universitarios
como pueden ser: préstamos de las propias instituciones educativas
pagaderos al término de los estudios, créditos otorgados por algunos
bancos que cuentan con este producto, préstamos otorgados por el
Gobierno Federal a través de programas específicos, etc.